martes, 17 de julio de 2007

La realidad supera la ficcion



Se me ocurre que es interesante echar una mirada a algunos textos de la literatura Argentina, donde el concepto de civilización y barbarie representan no solo una pluralidad de opiniones, sino también una oposición de ideologías que se dieron en diversas épocas y contextos de nuestra historia. Civilización y barbarie alcanzan predominio a través de la obra de Sarmiento publicada en el diario El progreso en 1845 y que escribe desde Chile exiliado por oponerse al régimen rosista. “Civilización y barbarie" expresa y representa la consolidación de las aspiraciones burguesas a los que atribuye aptitudes ilustradas como símbolo de civilización y a la que considera como único medio para lograr el progreso del hombre argentino. A la vez muestra que la barbarie; a la que caracteriza en su obra “El facundo”, “provinciano bárbaro, valiente, audaz, fue reemplazado por Rosas, hizo de la culta Buenos Aires, sin serlo el; por Rosas, falso, corazón helado, espíritu calculador, que hace el mal sin pasión, y organiza lentamente el despotismo con toda la inteligencia de un Maquiavelo...”. es el origen de todo el mal e inestabilidad del país que esta subyugado por la dictadura de Juan Manuel de Rosas.
Civilización y barbarie son puestos en oposición como otras ideas ciudad/campo, unitarios/ federales. Para Sarmiento hay un proceso de civilización que viene de la mano de la educación y nuevas culturas, por eso comulga con la idea de fomentar la inmigración predominantemente europea, para lograr la llegada de una nueva matriz ideológica.En oposición hay una pampa vacía con gauchos incultos a los que llega a comparar con las bestias por estar librado al campo y a sus instintos de supervivencia. Ese gaucho indio, hijo primero de la pampa es el enemigo del progreso.

Amigo y enemigo

Esteban Echeverría, un intelectual perteneciente ala generación del 37 (movimiento inspirado en el romanticismo y corriente literaria para reformular el liberalismo ilustrado), escribe “El Matadero”. Un cuento que muestra el mundo que se vive en el seno del matadero, del que Echeverría dice:”Simulacro en pequeño este del modo bárbaro en que se ventilan en nuestro país las cuestiones y derechos individuales y sociales”. En este escenario donde impera la carne, la sangre y las vociferaciones, hay un contexto histórico que marca una ideología.
Juan Manuel de Rosas imponiendo un nuevo orden político caracterizado por el predominio de Buenos Aires sobre las demás provincias, con hacendados ganaderos consolidados económicamente, un aparente orden social sostenido por el uso de la violencia y la persecución política. Rosas tiene también el apoyo de comerciantes y de la población rural mas pobre. Un Rosas que desata una campaña feroz contra la oposición unitaria y de todos lo que se oponen a el. Cierra periódicos detiene y amenaza a los opositores.
La barbarie representada por el carnicero Matasiete y la civilización en el unitario joven “de gallarda presencia y bien puesta persona” al que la turba del matadero golpea, somete, humilla y mata so propósito de propagar la “federación rosina” cuyo foco estaba en el matadero. Rosas representa la idea bárbara impuesta a cuchillo contra todo aquel que no fuese “degollador, carnicero, ni salvaje , ni ladrón” “ A todo hombre decente y de corazón bien puesto, a todo patriota ilustrado amigo de las luces y de la libertad”.

Otra historia otro tiempo

En el relato “La fiesta del monstruo” escrito por Jorge Luís Borges y Adolfo Bioy Casares , un grupo de manifestantes “cabecitas negras” marchan hacia Capital desde el interior de la provincia a presenciar en Plaza de mayo un acto y discurso del "Monstruo", que aunque nunca se lo menciona en el texto, es Perón
En el trayecto del viaje, llegan a incendiar el micro en el que viajaban ante el llanto desconsolado de su dueño que ve quemado su capital. De pronto van caminando y se cruzan con un joven universitario judío que tropieza con ellos, llevándose por delante una pancarta con la foto del "Monstruo" sin disculparse por eso. Para todos estos hombres esta osadía representa una ofensa de la oligarquía ( al que el joven universitario y con sus libros representa), frente al gran líder del movimiento obrero.
Enardecidos emprenden una lapidación a cascotazos contra el joven, al que le desfiguran la cara y posteriormente le roban sus pertenecías, un reloj, billetera y pluma.
Nuevamente la barbarie simbolizada con una clase social o un ideología política en este caso con el peronismo y su relación con la masa incivilizada capaz de matar sin remordimiento y el concepto antagónico universitario/obrero en alusión a civilización y barbarie.
Aqui hay un contexto donde Perón ya es presidente y ha consolidado su relación con las bases sindicales y obreras, se ha ganado la idolatría y lealtad de los trabajadores pero también el odio mas encarnizado de los antiperonistas y opositores al régimen que no ven en Perón, mas que una figura autoritaria, demagógica y ditactorial.
Hay una concepción intertextual de que lo popular y lo masivo no conducen de ninguna manera a la civilización sino que es propio del comportamiento bárbaro e instintivo del hombre.
Veamos también el cuento “Casa tomada”, escrito por Julio Cortazar, exiliado durante el gobierno de Perón.
El cuento relata la vida de dos hermanos de clase media alta, terratenientes, dueños de una pequeña fortuna, que viven una vida aparentemente apacible y sin estridencias, aunque con algunas cuestiones ocultas que no se dicen en el texto pero se evidencian en el comportamiento de los personajes. De pronto esa vida apacible sufre una irrupción de algo o alguien que viene a amenazar la calma de la gran casona, no se sabe que es, pero hay un enemigo que va tomando posesión de todas las habitaciones hasta que los expulsa fuera de ella. Los hermanos creen que ya no es posible que retornen a su vida tranquila y se van, no sin antes destruir la casa por temor que otros incautos la habiten y queden atrapados en ella. La casa de alguna manera representa al país y es una mirada de la oligarquía frente al peronismo que todo lo ocupa y es una amenaza para las clases altas y sectores opositores.
Ahora bien desde tiempos históricos los términos civilización y barbarie son analizados con diversas proyecciones y son capaces de provocar tantas opiniones como plumas los exploren y cada cual tendrá una resonancia distinta. Lo cierto es que son territorios indisolubles, inseparables , pues no se piensa uno sin relación al otro.
Y observo sucesos del país y me pregunto ¿ no fue barbarie el neoliberalismo que supuestamente nos inserto en un primer mundo ficticio y consecuentemente librado al hambre y la exclusión? ¿no es barbarie la explotación de hombres, mujeres y niños en talleres textiles que mueren asfixiados por el encierro? ¿ no es barbarie la desaparición en plena democracia de un testigo clave contra juicios de lesa humanidad?.
¿ Quien será la mente sarmientina que escribirá le próximo civilización y barbarie? No se sabe , mientras la realidad ya lo esta haciendo.

Viviana Abeliza . Textos II

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